Una web llena de contenidos interesantes nos permite entrar en materia. Se trata de la web de Angelberto sobre el terrorismo. Entre la abundantísima información que aporta, tenemos la deprimente historia de ETA.
Sirva este enlace solamente como referencia (exenta de toda sospecha de progresismo, de acuerdo con nuestra Metodología) para un hecho que todo el mundo en España conoce: ETA surge de las sacristías, y se amamanta en las ubres del clero vasco, si vale la metáfora delirante. Para ser más precisos, ETA no es más que la fase terminal y oligofrénica del oligofrénico fenómeno del carlismo, una planta que crece especialmente en Vitoria, como ya entendió un visionario Mariano José de Larra.
Una vez que uno entiende bien la conexión entre catolicismo y nacionalismo integrista, que tan bien ilustra siempre la presencia de un sacerdote católico, preferiblemente irlandés, dondequiera que la gente se deleita en volar a otros la tapa de los sesos en aras de fueros, derechos históricos y pueblos de origen mítico, la famosa declaración que sigue adquiere especial brillo por su
cinsmo, sobre todo cuando tenemos presente al inefable monseñor Setién:
68. Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político legítimo de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político
¡Tener que escuchar esto de la organización ultramontana que amparó a ETA en sus orígines, que le dio pábulo durante toda la Transición a través de sus ínclitos obispos vernáculos, y que, en cada negociación con ETA, ha colocado indefectiblemente a un cura en la mesa!
Fariseos hipócritas.