Ciencia católica

Una de las misiones de este blog es evitar que algunas actuaciones estelares caigan en el olvido. No tenemos que recurrir al sempiterno caso de Galileo, al de Copérnico o al de Giordano Bruno para poner en su lugar el significado oximórico de la ciencia católica. Es tan aplastante la evidencia de que la Iglesia trabaja en pro de la ignorancia y el fanatismo, que tendemos a olvidar las evidencias probatorias que aparecen todos los días sin excepción: porque hemos interiorizado la hipocresía con que la hierocracia se alinea con la ciencia mientras la pisotea todo lo que puede.

Para muestra, un botón. ¿Se acuerdan de Aquilino Polaino? Conmemoremos hoy a este santo varón, catedrático y científico.

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